La especie más utilizada es la Lavándula angustifolia, y su aroma contiene compuestos como el linalool y el acetato de linalilo, que se asocian con efectos relajantes.
Tener una planta de lavanda en tu habitación puede ayudar porque:
- Reduce la ansiedad leve
- Mejora la calidad del sueño
- Disminuye la frecuencia cardíaca y la presión arterial en situaciones de estrés
- Favorece la relajación del sistema nervioso parasimpático
- Colócala cerca de la cama (pero con buena ventilación).
- Frota ligeramente una flor para liberar más aroma.
- Combínala con una rutina nocturna tranquila (luces bajas, menos pantallas).