La presión arterial es la fuerza con la que la sangre circula por las arterias. Tanto los valores altos como los bajos pueden generar síntomas y requerir atención.
Presión alta (hipertensión)
Puede pasar desapercibida durante años, por eso se conoce como el “enemigo silencioso”.
Algunas señales que pueden aparecer:
- Dolores de cabeza frecuentes.
- Mareos.
- Visión borrosa.
- Sensación de palpitaciones.
- Fatiga.
Si no se controla, puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares.
Presión baja (hipotensión)
Ocurre cuando la presión arterial es más baja de lo habitual para una persona.
Algunas señales:
- Mareos o sensación de desmayo.
- Debilidad.
- Visión borrosa.
- Náuseas.
- Sensación de inestabilidad al ponerse de pie.
No todas las personas con presión baja presentan síntomas, y en algunos casos puede ser completamente normal.
La mejor forma de conocer tu presión arterial es medirla regularmente y consultar con un profesional de la salud ante síntomas persistentes o cambios importantes.