- Mantener el calor corporal
Usar ropa en capas, gorro y calcetines abrigados - Mantener el hogar templado
Evitar corrientes de aire y cambios bruscos de temperatura - Alimentación caliente y nutritiva
Sopas, guisos y bebidas tibias ayudan a conservar energía - Hidratación constante
Aunque no haya sed, el cuerpo la necesita igual - Control de enfermedades crónicas
Seguir tratamientos para presión, diabetes o respiratorios - Actividad física suave en casa
Movimientos leves o caminatas cortas si es posible - Atención a señales de alerta
Temblor intenso, confusión o dificultad para respirar
“Cuidarlos del frío es también cuidar su salud y bienestar”