Un cabello sano no es suerte… es cuidado diario
Aquí van 7 hábitos simples que marcan la diferencia:
- Lava con moderación
No necesitas lavarlo todos los días (depende de tu tipo de pelo) - Usa agua tibia, no caliente
El agua muy caliente lo reseca y debilita - No lo cepilles en exceso
Evita la rotura, especialmente cuando está mojado - Hidrátalo
Mascarillas o acondicionador ayudan a mantenerlo fuerte - Evita calor excesivo
Planchas y secadores sin protección térmica dañan la fibra capilar - Cuida tu alimentación
Proteínas, hierro y vitaminas influyen directamente en el cabello - Córtalo regularmente
Eliminar puntas abiertas mejora su aspecto y salud