La fiebre suele ser una respuesta normal del organismo frente a infecciones. Sin embargo, existen situaciones en las que requiere atención médica inmediata.
Acude a urgencias si:
- Tu bebé tiene menos de 3 meses y presenta fiebre de 38°C o más.
- Tu hijo está muy decaído, difícil de despertar, confundido o no responde como de costumbre.
- Presenta signos de deshidratación:
• No orina durante varias horas.
• Tiene la boca seca.
• Llora sin lágrimas.
• Rechaza líquidos. - Tiene dificultad para respirar.
- Presenta rigidez de cuello o dolor de cabeza intenso.
- La fiebre se acompaña de convulsiones.
- Aparece un sarpullido inusual o manchas en la piel.
- Tiene vómitos persistentes o dolor abdominal importante.
- La fiebre dura más de 5 días.
Más que el número del termómetro, es importante observar cómo se comporta el niño y si presenta señales de alarma.