Según los psicólogos infantiles, la autoestima se desarrolla a partir de las experiencias diarias y del vínculo que los niños tienen con los adultos que los rodean.
Los niños construyen la imagen de sí mismos a través de:
- Cómo les hablan
- Cómo reaccionan ante sus errores
- El afecto y la seguridad que reciben
- La posibilidad de sentirse capaces y escuchados
Los especialistas recomiendan:
- Valorar el esfuerzo más que la perfección
- Evitar comparaciones con otros niños
- Permitir que resuelvan pequeños desafíos
- Escuchar y validar sus emociones
- Reforzar sus fortalezas y avances
Frases que ayudan:
“Confío en ti”
“Equivocarse también es aprender”
“Estoy orgulloso/a de cómo lo intentaste”
Una autoestima sana ayuda a los niños a desarrollar confianza, autonomía y mayor bienestar emocional.